Laringuectomía
Cuando estuve trabajando en un
hospital de Toledo me enfrenté a mi primer caso de laringuectomía total, era un
hombre de unos 50 años y con mucho sentido del humor. Al principio no sabía por
dónde empezar porque era algo completamente nuevo para mí, pero disfrutaba
mucho las sesiones con él porque siempre intentaba hacer una broma o contarme
algún chiste y pronto conseguimos que emitiera vocales, después sílabas, palabras
y hasta frases cortas.
Hoy me gustaría refrescar conocimientos
y hablar sobre ello, ya que el otro día hablé sobre la voz y cómo cuidarla,
pero pasé por alto este tipo de voz que tenemos que rehabilitar o enseñar tras
una laringuectomía.
Tipos de laringuectomías
Dependiendo del tipo de laringuectomía
que se le realice al paciente llevaremos a cabo un tipo de tratamiento u otro.
- Por un lado, tenemos las laringuectomías
parciales, en las que hay una extirpación parcial de la laringe y afecta a la voz,
pero sin perderla completamente. Se suele hacer en estadios tempranos de tumoración
donde se intenta salvar la mayor parte de la laringe para repercutir lo menos
posible en la fonación, la deglución y la respiración.
- Por otro lado, las
laringuectomías totales, en las que se extirpa toda la laringe y se lleva a
cabo cuando se teme por la vida del paciente.
Tratamiento
En las laringuectomías parciales
la voz se suele presentar grave, débil y soplada, además son más peligrosas que
las totales en cuanto a la ingesta de alimentos, ya que la zona está debilitada
y se corre más riesgo de aspiraciones.
Así que la intervención
logopédica se basará en trabajar el control respiratorio, la coordinación fonorrespiratoria
y la movilidad y fuerza de la misma laringe.
En las laringuectomías totales se
pierde completamente la voz y en estos casos el paciente tiene que aprender una
nueva manera de comunicarse completamente diferente a la que había usado hasta
ahora. Puede ser mediante prótesis (externas o internas) que son como una laringe
artificial y tienen como ventaja el poder comunicarse desde el momento en el
que se colocan, o mediante erigmofonía.
Es importante saber que la
elección del nuevo tipo de “voz” la deberá tomar el paciente tras el asesoramiento
de las mismas, y que cada una tiene sus ventajas y sus desventajas y se ajustan
mejor a unos u a otros.
Voz erigmofónica o esofágica
Con mi paciente trabajé la erigmofonía
ya que no llevaba ninguna prótesis fonadora. Esta nueva voz es difícil de
conseguir al principio, pero no necesitas de ningún aparato para producirla y
una vez aprendida puedes usarla en cualquier momento, es por eso que se
recomienda aprender esta voz a pesar de tener una prótesis externa.
Primero se le enseña la
independencia de los soplos, como sabemos, cuando se extirpa por completo la
laringe, el aire que introducimos a los pulmones ya no entra por la nariz o la boca,
sino que entra por el traqueostoma. Para enseñar esa independencia de soplos
trabajaremos primero el aire bucal inflando mejillas, expulsando con fuerza
para que vibren los labios, produciendo sonidos fricativos…
Una vez dominada la independencia
de soplos, pasaremos a la técnica del eructo voluntario, donde hay que mandar aire
de la boca a la zona faringoesofágica y después expulsarla como si fuera un
eructo, una vez conseguido esto, le pediremos que diga vocales, combinación de vocales,
después pasaremos a sílabas, palabras de dos sílabas, tres… e iremos aumentando
hasta hacer frases.
Si quieres más información sobre cómo
conseguirla comenta o ponte en contacto conmigo :)
Ana Gambín
Comentarios
Publicar un comentario